miércoles, 26 de febrero de 2014

yo tambien pude abrazar...

Yo también pude abrazar...
 

Yo un día quise ser sirena, pero nunca me atreví
hasta que un día te vi arrastrándote en la arena...
Tu cara era tan bella como el más bello jazmín,
tu cola de pez jugaba con un hermoso delfín...
Me sumergí bajo olas para ver si te veía
y me encontré las escamas que de ti se desprendían.
La sirena allí no estaba, el agua no era profunda
y me tuve que adentrar más hacia el fondo del mar.
Lo que observaron mis ojos parecía pura poesía
entre algas verdes miraba aquel pez que yo sería.
El amor se desbordaba de mis ansias alocadas
apareció una sirena y casi me desmayaba...
Susurraba entre deseos para ver si se acercaba
y en un grandioso arrecife su amor por mí declaraba.
No sabía que pensar y perdía ya el sentido...
aquello era un delfín o algo muy parecido.
Me subió a la superficie, donde pude respirar
y también pude abrazar  aquel delfín tan querido.
Mi cara era de mujer, también mi cuerpo lo era...
¡yo dentro del mar me quedo a vivir de esta manera!
Sirena yo quiero ser, hechizada por amor;
alimentarme de algas...¡eso sería lo mejor!
Un cuerpo que enamorase por su estilo y su figura
y un delfín de compañero que quisisera solo a una.